Calculadora de Inversión
LiveAmortization snapshot
| Month | Payment | Principal | Interest | Balance |
|---|---|---|---|---|
| 1 | 4170 US$ | |||
| 2 | 7570 US$ | |||
| 3 | 11.215 US$ | |||
| 4 | 15.124 US$ | |||
| 5 | 19.316 US$ | |||
| 6 | 23.810 US$ |
Una calculadora de inversión responde a la pregunta más común que se hacen los nuevos inversores: si aparto X hoy y añado Y cada mes, ¿cuánto valdrá dentro de Z años? La respuesta es el valor futuro de un depósito inicial más el valor futuro de una serie de depósitos periódicos. Ambas partes se capitalizan a la rentabilidad que tú indiques. La primera parte es una fórmula directa de interés compuesto. La segunda es el valor futuro de una renta pospagable, que suma la aportación de cada mes y deja que el saldo acumulado se capitalice desde el momento en que entra en la cuenta. Esta herramienta te muestra el saldo final previsto, qué parte de ese saldo procede de tus aportaciones frente al crecimiento por capitalización, y la rentabilidad anual efectiva que has obtenido sobre el dinero que aportaste. Úsala para simular decisiones que parecen pequeñas a corto plazo pero que se acumulan de forma drástica a lo largo de décadas: subir tu aportación mensual en cincuenta euros, elegir un fondo indexado algo más barato que añade veinte puntos básicos a tu rentabilidad neta, o alargar tu horizonte de inversión otros cinco años antes de empezar a retirar. Todos los resultados son estimaciones de WhatIP y no constituyen asesoramiento financiero.
Frequently asked questions
El interés compuesto puede referirse a cualquier crecimiento en el tiempo, incluidas las cuentas de ahorro y los bonos. La calculadora de inversión está afinada para carteras de acciones y bonos en las que las aportaciones mensuales son el patrón habitual y las hipótesis de rentabilidad reflejan rentabilidades de la renta variable a largo plazo.
Los dos motores del crecimiento de la inversión
La riqueza a largo plazo procede de dos fuentes. Las aportaciones son el dinero que metes. La capitalización es el dinero que gana tu dinero. En la primera década, la mayor parte del saldo son aportaciones. En la tercera década, la mayor parte es capitalización. Con una aportación mensual típica a una rentabilidad anual del siete por ciento, el punto de cruce cae en torno al año dieciséis o diecisiete. A partir de ahí la curva se dobla con fuerza hacia arriba y las aportaciones que hiciste hace veinte años hacen casi todo el trabajo.
Por eso empezar pronto es mucho más poderoso que ahorrar con agresividad más tarde en la vida. Una persona de veinticinco años que ahorra cuatrocientos euros al mes al siete por ciento durante cuarenta años acaba con aproximadamente el mismo patrimonio que alguien de cuarenta que ahorra mil doscientos euros al mes durante veinticinco años. El que empieza antes aporta en total menos de la mitad, pero termina con la misma cifra porque los euros tempranos tienen quince años más para capitalizarse.
Elegir una rentabilidad realista
La mayor fuente de error en las proyecciones a largo plazo es exagerar la rentabilidad esperada. Las cifras de titular que ves en las noticias financieras, como que el S&P 500 promedia un diez por ciento anual, son rentabilidades nominales antes de inflación y antes de cualquier coste. Un objetivo más sincero para una cartera global diversificada y de bajo coste en manos de un inversor a largo plazo es del seis al ocho por ciento nominal, que es el rango por defecto que sugiere esta calculadora. Quien tenga sobre todo bonos debería usar del tres al cinco por ciento. Quien tenga apuestas concentradas en acciones individuales o activos especulativos no debería usar esta calculadora para planificar la jubilación, porque la variabilidad es demasiado amplia para que una sola estimación puntual sea útil.
Las comisiones también pesan más de lo que parece. Un fondo que cobra un uno por ciento de comisión anual en un horizonte de treinta años con una rentabilidad bruta del siete por ciento entrega cerca de un veinte por ciento menos de patrimonio que el mismo fondo con un cero coma uno por ciento de comisión. La decisión de usar un fondo indexado de bajo coste en lugar de uno de gestión activa está entre las de mayor consecuencia que toma un inversor particular.
El momento de la aportación
Que aportes al principio o al final de cada mes supone una diferencia pequeña pero real en horizontes largos. Las aportaciones a principio de mes ganan un mes extra de capitalización frente a las de final de mes. La diferencia suele ser del uno al dos por ciento del saldo final a lo largo de treinta años. Es demasiado pequeña para obsesionarse, pero conviene saberlo si tu empresa paga a principio de mes y puedes programar una transferencia automática ese día.
Lo que la calculadora no modela
Supone una rentabilidad constante, lo cual no es realista. Los mercados reales son volátiles. La media a treinta años puede ser del siete por ciento, pero la secuencia año a año quizá incluya tres caídas y dos subidas. Para la acumulación, la secuencia importa poco: acabas con aproximadamente el mismo saldo sea cual sea el orden en que lleguen las rentabilidades. Para las fases de retirada, la secuencia importa enormemente. Por eso la mayoría de los planes de jubilación tratan los años justo antes de jubilarse de forma distinta a los años muy anteriores.
La calculadora trabaja en términos previos a impuestos y comisiones. Las rentabilidades del mundo real se reducen por ambos. Si proyectas resultados dentro de una cuenta con ventajas fiscales, el resultado se acerca más a la realidad. Si proyectas el crecimiento de una cuenta sujeta a tributación, espera que tu saldo real después de impuestos quede del diez al veinte por ciento por debajo de la cifra de titular una vez pagados los impuestos sobre plusvalías y dividendos.
No recoge los cambios en tu aportación con el tiempo, que la mayoría de la gente sube poco a poco con las subidas de sueldo y la inflación. Vuelve a calcular cada año con tus últimas cifras para que la proyección siga siendo útil.
Cómo usar esta cifra
La mejor aplicación con diferencia es comparar escenarios. Calcula dos veces cambiando un solo dato y observa cuánto vale la diferencia en euros al final. Añadir cincuenta euros al mes a los treinta produce un aumento asombrosamente grande del saldo final cuarenta años después. Cambiar de un fondo que renta un seis y medio por ciento neto a uno que renta un siete y medio por ciento tiene un efecto de la misma magnitud. Recortar tu horizonte de inversión en cinco años para jubilarte antes cuesta cientos de miles de euros con niveles de aportación típicos. Ninguna de esas cifras es intuitiva hasta que la ves. Ese es el valor de esta calculadora: hacer concretas las decisiones cuando las escalas de tiempo son abstractas.