Calculadora de IMC
LiveEl índice de masa corporal es una medida rápida, utilizada desde hace décadas, que compara el peso con la estatura y sitúa a una persona en una categoría amplia, desde el bajo peso hasta la obesidad grave. La fórmula la desarrolló originalmente el estadístico belga Adolphe Quetelet en la década de 1830 como un indicador a escala poblacional, y encontró una segunda vida en la salud pública moderna porque es gratuita de calcular, no requiere más equipo que una báscula y una cinta métrica, y se corresponde razonablemente bien con el porcentaje de grasa corporal en la mayoría de los adultos con una composición corporal típica. La fórmula es sencilla e idéntica para todos. En unidades métricas, tu IMC es tu peso en kilogramos dividido entre el cuadrado de tu estatura en metros. El resultado es un único número que la Organización Mundial de la Salud clasifica en rangos. Por debajo de 18,5 es bajo peso. De 18,5 a 24,9 es el llamado rango saludable. De 25 a 29,9 es sobrepeso. A partir de 30 empieza el rango de obesidad, dividido en tres clases que aumentan en gravedad de la clase uno a la clase tres. Usa la calculadora de abajo para obtener tu número y ver en qué rango te encuentras.
Frequently asked questions
Para la mayoría de los adultos, un IMC entre 18,5 y 24,9 se considera saludable. Este rango se basa en datos poblacionales que muestran la menor mortalidad por cualquier causa, aunque los objetivos óptimos pueden variar un poco con la edad y el origen étnico.
Qué dice el IMC y qué no dice
El IMC es una herramienta de cribado, no un diagnóstico. En promedio, dentro de una población se relaciona con la grasa corporal, pero no puede distinguir la masa magra de la masa grasa. Un levantador de pesas musculado y un oficinista sedentario de la misma estatura pueden dar el mismo IMC por motivos completamente distintos. Esa es la principal advertencia que los médicos tienen presente cuando usan este número en la consulta. Si tu IMC está en el rango de sobrepeso u obesidad y además tienes un perímetro de cintura elevado, una baja condición cardiorrespiratoria o factores de riesgo metabólico como una glucosa en ayunas alta, tu riesgo real para la salud es relevante. Si tu IMC es alto pero tu cintura es estrecha, levantas mucho peso y tus analíticas están limpias, la categoría del IMC es en gran medida estética.
El rango saludable explicado
El rango de 18,5 a 24,9 no apareció por casualidad. Procede de estudios epidemiológicos que muestran que la mortalidad por cualquier causa es más baja en esta franja para la mayoría de las poblaciones adultas. La curva de riesgo tiene la forma conocida de una J: el riesgo sube tanto en el extremo del bajo peso como en el de la obesidad, y el centro es el punto más favorable. El punto exacto más bajo de la curva se ha desplazado un poco en investigaciones recientes, y algunos estudios sugieren que de 23 a 28 podría ser óptimo en adultos mayores de 65 años. Los niños, las embarazadas y las personas con una masa muscular considerable necesitan otros valores de referencia, por eso el IMC pediátrico se interpreta con percentiles específicos según la edad y el sexo en lugar de los límites de los adultos.
Cómo usar bien este número
Tres movimientos prácticos sacan más partido al IMC que la mera categoría. Primero, fíjate en la evolución, no en la foto fija. Un IMC que baja de 26 a 24 en un año es una noticia excelente, sean cuales sean las etiquetas. Un IMC que se mantiene en 22 pero sube poco a poco a lo largo de cinco años es una señal de alarma más silenciosa. Segundo, combínalo con el perímetro de cintura. Una cintura superior a 102 centímetros en hombres o 88 centímetros en mujeres indica grasa abdominal que conlleva un riesgo metabólico independiente del IMC. Tercero, trátalo como el inicio de una conversación con tu médico, no como la conclusión. La categoría del IMC te dice si conviene profundizar, no si estás sano.
Limitaciones que conviene tener presentes
El IMC subestima el riesgo en algunas poblaciones asiáticas, donde las complicaciones metabólicas suelen aparecer con valores de IMC más bajos que los umbrales universales de la Organización Mundial de la Salud. Varios organismos sanitarios asiáticos recomiendan leer 23 como sobrepeso y 27,5 como obesidad en lugar de los 25 y 30 globales. El IMC sobrestima el riesgo en deportistas cuya masa muscular eleva su peso. Un levantador de potencia entrenado de 95 kilogramos puede tener un IMC de 32 con un ocho por ciento de grasa corporal, lo que la tabla llama obesidad pero que en realidad es saludable. El IMC también puede inducir a error en personas mayores, cuya estatura se reduce de uno a tres centímetros a lo largo de la vida porque los discos vertebrales se comprimen y cambia la postura, lo que eleva el IMC sin ningún aumento real de peso. Y no dice nada sobre dónde se distribuye la grasa, algo que importa más que la cantidad total. La grasa visceral alrededor de los órganos es metabólicamente activa e impulsa la mayor parte del riesgo cardiovascular y de diabetes que conlleva la obesidad. La grasa subcutánea bajo la piel es en gran medida estética y mucho menos peligrosa. Dos personas con el mismo IMC de 30 pueden tener perfiles metabólicos completamente distintos según si la grasa se asienta en la cintura o en las caderas y los muslos.
Adónde ir a partir del IMC
Si tu IMC indica que estás fuera del rango saludable, los siguientes pasos dependen de la dirección. Las lecturas de bajo peso pueden reflejar una ingesta insuficiente, un problema de tiroides, un trastorno de absorción o una enfermedad de fondo, y conviene investigarlas con un médico, sobre todo si la tendencia es reciente. Las lecturas de sobrepeso y obesidad conllevan un riesgo importante a largo plazo de diabetes tipo 2, enfermedad cardíaca, varios tipos de cáncer y problemas articulares, pero también son los riesgos de salud más modificables a los que se enfrentan la mayoría de los adultos. Una combinación de cambios en la alimentación, actividad física regular y, a veces, medicación específica puede orientar la evolución en una dirección útil en cuestión de meses. El IMC en sí es solo una instantánea; lo que importa es la tendencia de un año a otro.
Usa esta calculadora de WhatIP como punto de partida. Lee el resultado, piensa en dónde te sitúa y aprovecha esa información para hacerte mejores preguntas a ti mismo y a las personas que te ayudan a mantenerte sano. Los resultados son estimaciones y no sustituyen el consejo médico.