Calculadora de vesting de RSU para el valor neto tras impuestos
Live- RSUs are taxed as ordinary income at vest. The tax rate input should reflect your federal + state + FICA marginal rate.
Las RSU (Restricted Stock Units) son una forma de retribución en acciones que se va consolidando según un calendario, normalmente con un periodo de espera inicial de un año (cliff) y, a partir de ahí, consolidación mensual o trimestral hasta completar un total de cuatro años. Hasta que cada tramo se consolida, las acciones son solo una promesa condicionada y no tu propiedad. En el momento de la consolidación, el valor de mercado de las acciones recién liberadas se convierte en rendimiento del trabajo y tributa a tu tipo marginal.
Esta calculadora toma el total de acciones concedidas, el precio el día de la concesión, el calendario de consolidación (meses de cliff y meses totales), los meses transcurridos desde la concesión, el crecimiento anual esperado de la acción y tu tipo marginal de impuestos. Devuelve las acciones consolidadas hasta la fecha, el valor bruto al precio previsto, el valor neto tras impuestos, las acciones que aún no se han consolidado y el ritmo de consolidación de aquí en adelante.
Una comprobación rápida: una concesión de 1.000 acciones a 100, con un año de cliff y cuatro años en total, a los 18 meses, con un crecimiento del 8 por ciento y un tipo del 32 por ciento, ha consolidado 375 acciones. El precio previsto ronda los 112, el valor bruto es de 42.000 € y el valor neto tras impuestos, de unos 28.500 €. Antes del cliff (a los 8 meses) el valor consolidado es cero, porque el cliff es una barrera de todo o nada sin entrega proporcional previa. Por eso conviene planificar con cuidado cuánto impuesto apartar en cada consolidación. Todos los valores son estimaciones y no constituyen asesoramiento fiscal ni de inversión.
Frequently asked questions
En Estados Unidos se aplica una retención fija del 22 por ciento a la retribución complementaria hasta un millón de dólares al año, y muchos empleadores la usan al margen del tipo real. También en España el importe retenido en nómina puede no coincidir con tu tipo efectivo. Si tu tipo es más alto, pagarás la diferencia en la declaración. Aparta esa diferencia en cada consolidación.
Cómo funcionan los calendarios de consolidación de RSU
El patrón habitual en muchas empresas tecnológicas es un periodo total de cuatro años con un cliff de un año y consolidación mensual o trimestral a partir de ahí. En la fecha del cliff se consolida el 25 por ciento de la concesión de una sola vez; el 75 por ciento restante se consolida después en partes iguales a lo largo de los 36 meses siguientes. Algunas empresas usan calendarios distintos: cinco años en total, esquemas cargados hacia el final (porcentajes menores al principio y mayores después), cargados hacia el principio o con aceleración de la consolidación ante ciertos hechos.
Vale la pena entender la doble condición. Muchas concesiones previas a una salida a bolsa solo se consolidan cuando se cumplen a la vez el calendario por tiempo y un hecho de liquidez, como una salida a bolsa o una adquisición. La segunda condición protege a la empresa de emitir acciones negociables antes de cotizar. Para ti significa que unas acciones que parecen consolidadas según el calendario quizá no sean transferibles ni vendibles hasta la salida a bolsa.
La mecánica fiscal en la consolidación
En cada hecho de consolidación, el valor de mercado de las acciones recién liberadas cuenta como rendimiento del trabajo. En Estados Unidos el empleador retiene impuesto federal (a menudo un 22 por ciento fijo), impuesto estatal y cotizaciones sociales, normalmente vendiendo de forma automática una parte de las acciones. Si tu tipo real supera ese 22 por ciento, queda una diferencia a pagar en la declaración.
Para quien tributa en España, la retribución en especie derivada de la consolidación se integra como rendimiento del trabajo en la base general, sujeta a la retención correspondiente del IRPF y, en su caso, a cotizaciones hasta la base máxima. Tu empleador practica la retención, con frecuencia reteniendo o vendiendo una parte de las acciones. La calculadora trabaja de forma simplificada con un único tipo marginal.
Tras la consolidación, el valor de mercado en ese momento fija tu precio de adquisición. Si el precio sube después y vendes más tarde, solo esa ganancia adicional tributa en la base del ahorro, con tipos progresivos que en 2025 van del 19 al 28 por ciento.
Vender al consolidar o mantener
Los asesores financieros suelen recomendar vender las RSU al consolidarse y diversificar lo obtenido, por dos motivos. Primero, ya tienes una fuerte exposición a tu empleador a través del salario y de las nuevas concesiones; acumular más patrimonio en la misma acción añade un riesgo de concentración que la diversificación elimina. Segundo, el impuesto ya queda fijado en la consolidación, así que mantener no aporta ninguna ventaja fiscal. Si la acción cae después, pagarás igualmente impuesto sobre el valor anterior más alto.
El argumento para mantener es la convicción firme de que la acción batirá a un mercado diversificado. A veces ocurre (los primeros empleados de algunas grandes tecnológicas se hicieron mucho más ricos por mantener), pero estadísticamente es el caso minoritario. Para la mayoría de los empleados, vender al consolidar es la opción razonable por defecto.
Qué no contempla esta calculadora
La lógica de la doble condición en concesiones previas a la salida a bolsa (consolidación sujeta al tiempo y a un hecho de liquidez). Las unidades ligadas a resultados (PSU), cuya consolidación depende de métricas de la empresa. Otras modalidades con tributación distinta. Las opciones sobre acciones, con su propia mecánica y fiscalidad. El precio real de la acción (la calculadora lo proyecta a partir del precio de concesión y una hipótesis de crecimiento; un precio real sería más exacto). Los periodos de bloqueo tras la salida a bolsa y las restricciones de negociación para directivos. Para paquetes con opciones o PSU conviene construir un modelo más completo; esta calculadora cubre el caso estándar de RSU de empresa cotizada.
Apartar el impuesto en cada consolidación
La costumbre más útil para quien tiene RSU es apartar el impuesto pendiente en cada consolidación. Calcula tu tipo efectivo y compáralo con lo que ya te han retenido. La diferencia aplicada al valor bruto es la cantidad que deberías reservar.
Un ejemplo: se consolidan acciones por valor de 50.000 €, tu tipo marginal ronda el 43 por ciento, pero solo te han retenido alrededor del 30 por ciento. El hueco de unos 13 por ciento equivale a 6.500 €, que conviene transferir a una cuenta separada con la etiqueta de impuestos.
Hacerlo en cada consolidación evita el disgusto tan habitual en la siguiente declaración, que suele sorprender a quienes reciben RSU por primera vez.